UN ATARDECER
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UN ATARDECER
Un día que no fui, uno, aquel que puedo ahora recuperar desde
cualquier punto. Siempre que no cierre los ojos, siempre que, v...
Una Fotografía
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Una Fotografía
Otra tirada para romper el espejo, efecto del ta, ca, ma, pa, la, da ,
sa. Ninguna opacidad desaparece con otra opacida...
QUIEREN HABLAR
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QUIEREN HABLAR
No se desgasta el olor de las hojas entre los dedos, el polvo contra
el zapato marrón, los días de la semana, el humo...
FRAGILIDAD
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FRAGILIDAD
Con pedacitos de papeles perdidos o arrugados pretendo poseer un cuaderno.
Una casa particular que me sea reconocida en propieda...
Tu Casa
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*T*u Casa
Los dos poyos de la puerta separan los días de las noches, cuando el
rumor incesante del agua buscándose en las piedras se empiez...
CIERRO LOS OJOS
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CIERRO LOS OJOS
¿Qué es ser feliz? Cierro los ojos, me quiero dormir, estoy a punto de
ello, pero cierro los ojos y pasa la vida por d...
Lo Intangible
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1981
Marcel Proust, “En busca del tiempo perdido” (El tiempo recuperado)
7. El tiempo recobrado
[...] Es como si me hubiera dicho: «Tome a la izquier...
Los Camiones
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Los Camiones
Es así de donde en las escuelas sacaron la idea de que los niños se
levantaran muy temprano para resolver los primigenios e...
Infinitas Estrellas
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Infinitas Estrellas
[image: Photobucket]
Infinitas estrellas en tu bolsillo-corazón,
En el lado de tu piel
Más cercano al silencio.
...
Em meu sonho, estava no internato da Haubinda, onde tinha crescido.
O edifício da escola estava atrás de mim e eu caminhava na floresta sem viv’alma, em direção a Steufdorf.
Mas, agora já não era o ponto em que a floresta termina e começa a planície, onde aparecem na paisagem a aldeia e o pico do monte Strafhaim.
Ao subir no monte, por uma encosta suave, eu caia quase a pique do outro lado. E, lá do alto - uma altura que diminuía à medida que eu ia descendo -, via a paisagem através de um oval de copas de árvores, como numa moldura preta de ébano de uma fotografia antiga...
Em nada se parecia com o que eu imaginara...
A povoação de Schleusingen ficava junto a um grande rio azul, que, na realidade, fica muito longe...
E eu fiquei sem saber se via Schleusingen ou Gleicherwiesen...
Tudo estava banhado numa unidade colorida e, apesar disso, dominava um negro pesado e molhado, como se a imagem fosse o campo que acabara de ser lavrado penosamente, no qual foram lançadas, nessa altura, as sementes da minha vida futura..."